El creador del festival más grande de la región brindó una nota al Diario La Nación, donde anticipa los detalles de la cita de febrero, que espera 120.000 asistentes, y revela su estrategia de expansión internacional, con Dubai en la mira.
El aeródromo de Santa María de Punilla se prepara para recibir, el 14 y 15 de febrero, una nueva edición de Cosquín Rock. Su creador, José Palazzo, confirma que el festival proyecta una concurrencia de 120.000 personas, con un costo de producción estimado en 12 millones de dólares.
En una entrevista, Palazzo detalló que el 70% del público proviene de fuera de Córdoba, incluyendo visitantes de todo el país, y destacó un cambio cultural: la gente llega más temprano para disfrutar de toda la experiencia. «Antes entraban 300 personas en las primeras horas. Ahora, cuando abrimos, ya hay 7.000 en la cola», explicó.
Una grilla con sorpresas y una columna vertebral local
El empresario, que afirma tener «casi el 90% de la grilla» en su cabeza, reveló algunos nombres confirmados. La columna vertebral seguirá siendo el rock argentino, con figuras como Fito Páez —que regresa tras tres ediciones—, Divididos, Las Pelotas, Babasónicos y Jóvenes Pordioseros.
La gran novedad para 2026 será la inclusión de Abel Pintos, un artista al que habían intentado sumar durante siete años. «Pidió no estar en un escenario de los grandes, o sea que eso también hace que para él sea un desafío», comentó Palazzo. También confirmó la participación de Lali, El Cuarteto de Nos, Airbag, Dillom, Trueno y la banda colombiana Morat.
En el rubro internacional, el productor destacó haber conseguido, tras seis meses de negociación, que Chemical Brothers realice su único show (en formato DJ set) en Cosquín Rock. También estarán Franz Ferdinand, Devendra Banhart y los Hermanos Gutiérrez.
De 29 personas en un show a una marca global
El camino de Palazzo no estuvo exento de obstáculos. Recordó que su primer show como productor, con Marky Ramone and the Intruders en 1997, convocó a apenas 29 personas. El festival también pasó por momentos críticos, como en 2005, tras la tragedia de Cromañón, cuando perdió «una fortuna» y tuvo que vender propiedades para recomponerse, con el apoyo de su familia y amigos.
Hoy, Cosquín Rock es una marca que se exporta. El 13 de enero se realizará la primera edición en Florianópolis (Brasil), seguida de los festivales en Paraguay (7 de febrero) y Uruguay (21 de marzo), donde apuntan a reunir a 40.000 personas. Palazzo también reveló que estuvo en Abu Dhabi y Dubai, invitado por autoridades culturales, explorando la posibilidad de llevar el festival a Medio Oriente. «Allá hay mucho interés por la música latinoamericana», afirmó.
El festival como estilo de vida
Para Palazzo, esto es «un estilo de vida». Con sus hijas ya grandes, dedica su energía a planificar incluso la edición de 2027. Su socio, Marcelo «Chueco» Oliva, se encarga de innovar en la experiencia dentro del predio. El fundador valora haber «roto el paradigma de los horarios» y que el evento se consolide como un plan familiar y seguro, que atrae a grupos de amigos, especialmente de mujeres jóvenes que viajan solas.
La cita de febrero en Punilla promete no solo ser una de las más grandes, sino también un paso más en la expansión de un festival cordobés que ya piensa en escala global.
Redacción Diario de Punilla | Fuente: La Nación