La NASA despliega un operativo especial para seguir de cerca al cometa 3I/Atlas

El organismo espacial activó equipos móviles y satelitales en distintos puntos del planeta para captar datos únicos sobre el visitante interestelar que se aproxima al Sistema Solar interior.

La NASA confirmó la puesta en marcha de un dispositivo inédito de observación destinado al cometa 3I/Atlas, el segundo objeto interestelar detectado tras el histórico ‘Oumuamua en 2017. Desde la semana pasada, equipos de astrofísicos de los centros Goddard y Jet Propulsion Laboratory coordinan el traslado de telescopios móviles al desierto de Atacama, al observatorio de Mauna Kea en Hawái y a la estación terrestre de Robledo de Chavela en España, con el objetivo de obtener espectroscopía de alta resolución y determinar la composición química del núcleo y de la coma del visitante interestelar.

La misión, bautizada internamente como “Operación Faro”, incluye la reprogramación de dos satélites de la flota TESS —normalmente dedicados a la búsqueda de exoplanetas— para que dediquen el 30 % de su tiempo de observación al seguimiento del cometa durante los próximos 45 días. Según explicó en conferencia de prensa la doctora Karen Stendhal, directora adjunta de la División de Dinámica Planetaria, “la prioridad es medir la aceleración no gravitatoria que ya mostró ‘Oumuamua; si 3I/Atlas confirma ese patrón, estaríamos ante indicios de procesos físicos aún no modelados en cuerpos de origen extrasolar”.

El interés se intensificó después de que los primeros cálculos orbitales revelaran que el objeto ingresará al interior de la órbita de Marte el próximo 14 de noviembre y que su excentricidad supera 1,2, lo que garantiza que escapará de nuevo al espacio interestelar tras pasar el perihelio. La NASA calcula que el núcleo tiene entre 1,5 y 3 kilómetros de diámetro y que la producción de polvo y gas se ha duplicado cada siete días desde mediados de septiembre, un ritmo que podría generar una cola visible a simple vista en zonas rurales de Argentina y Chile entre el 5 y el 12 de noviembre.

La agencia también activó la red de radares de la Space Force en Diego García y la base de Morón, en España, para trazar un mapa tridimensional del entorno de polvo que acompaña al cometa y evaluar riesgos para satélites geoestacionarios. Aunque la probabilidad de colisión es “estadísticamente insignificante”, admitió el ingeniero Miguel Rojas, portavoz del Departamento de Vigilancia Orbital, “cualquier partícula mayor a 500 micrómetros que penetre en órbita terrestre podría comprometer activos críticos”.

Desde el sector académico cordobés, el astrónomo Martín Rondon, del Observatorio de Córdoba, advirtió que “la comunidad científica local debería articularse rápidamente para no repetir la experiencia de 2017, cuando ‘Oumuamua fue observado principalmente por telescopios del hemisferio norte”. Rondon propone instalar una estación de seguimiento temporal en el Champaquí, a 2.880 msnm, que permitiría cubrir el cielo austral durante las horas críticas previas al perihelio.

La NASA no ha detallado el presupuesto del operativo, pero fuentes internas estiman que la reprogramación de satélites y el traslado de equipos superará los 14 millones de dólares. El cometa 3I/Atlas fue descubierto el 7 de octubre por el programa ATLAS de vigilancia de asteroides en Hawái y su trayectoria fue confirmada por el Minor Planet Center tres días después.

Redacción Diario de Punilla | Fuente: La Nación, 24-10-2025