Con las banderas del carácter, la experiencia y la inteligencia táctica bien en alto, la Selección Argentina de Vóley dio una lección de resiliencia al remontar un 0-2 en sets para vencer 3-2 a una durísima Finlandia en su debut en Filipinas.
En el voleibol, como en la vida, lo que define a un equipo no son los puntos de ventaja, sino el coraje para levantarse cuando todo parece perdido. Y Argentina, con el sello indeleble de su carisma y una fe inquebrantable, escribió una página gloriosa al dar vuelta por primera vez en su historia en un Mundial un partido que empezaba 0-2. El triunfo por 3-2 (19-25, 18-25, 25-22, 25-22 y 15-11) ante una sólida Finlandia no fue solo una victoria; fue un manifiesto de identidad.

El artífice de esta hazaña colectiva fue el técnico Marcelo Méndez, cuya capacidad táctica brilló en los momentos de mayor presión. Su decisión de arrancar con Matías Sánchez en el armado fue audaz, pero su verdadera maestría se vio cuando, con el equipo desdibujado y perdiendo por dos sets, supo leer el partido con una lucidez mayúscula.
Las claves de la hazaña:
La experiencia serena de Luciano De Cecco: Ingresar al sexto mundial de su carrera y empatar el récord histórico de participación no fue un mero dato anecdótico. Con su clásica camiseta número 15, De Cecco se convirtió en el faro que el equipo necesitaba. Su entrada en el tercer set cambió el ritmo del juego por completo, organizando el caos, distribuyendo con la precisión de un relojero y aportando esa calma chicha que solo da la veteranía. Fue la pieza que Méndez movió en el momento exacto para reconectar a un equipo que estaba desconectado.

La entrega eléctrica de Jan Martínez: Si De Cecco fue la mente, Martínez fue el corazón y el alma que impulsó la remontada. Su ingreso no solo mejoró la recepción y la defensa –rubros donde fue monumental–, sino que inyectó una dosis de energía, garra y confianza que se contagió a todo el equipo. Su punto de bloqueo para el 8-6 en el tie-break y su ace letal para el 9-6 fueron dos joyas en una jornada donde cada punto valía oro. Fue el jugador clave, el factor ‘X’ que desequilibró a favor de Argentina.
El carisma argentino como motor: Finlandia era, en papel, más débil, pero el voleibol no se juega en el papel. Los escandinavos, con un bloqueo feroz y una defensa espectacular, pusieron contra las cuerdas a la Albiceleste. Pero este equipo tiene un ADN especial, un carisma que se nutre de la adversidad. No jugaron su mejor vóley, pero encontraron en la lucha, en el «palo a palo» y en la creencia colectiva el camino para torcer su destino. Fue una victoria del coraje y la entrega, de esos atributos que definen al deporte argentino.
El partido
El inicio fue un espejismo de nervios y errores, con Finlandia capitalizando cada desajuste para llevarse los dos primeros sets con contundencia (25-19, 25-18). Argentina parecía otra, sin ritmo ni ideas.
El partido se dio vuelta en el tercer set, con las entradas de De Cecco y Martínez. Méndez encontró el equipo que necesitaba: con el protagonismo en ataque de Kukartsev (20 puntos) como punta de lanza ofensiva, Palonsky desequilibrando y Loser liderando en la red, Argentina empezó a ganar los puntos largos, esos que se ganan con defensa y corazón. El cierre del cuarto set fue una pulseada mental que Argentina ganó por no aflojar, aún cuando perdía por 6 puntos en la primera parte del set.
En el tie-break, la experiencia y la sangre fría fueron decisivas. Los errores finlandeses bajo presión contrastaron con la firmeza argentina. Jan Martínez, otra vez él, con un bloqueo y un ace, puso la victoria en el bolsillo, cerrando una remontada que quedará en la historia.
El equipo argentino: Matías Sánchez (1), Pablo Kukartsev (20) -OPP-, Agustín Loser (8) -C-, Joaquín Gallego (7), Luciano Vicentín (2), Luciano Palonsky (19), Santiago Danani (L). Ingresaron: Luciano De Cecco (0), Jan Martínez (8), Manuel Armoa (0), Nicolás Zerba (2). DT: Marcelo Méndez.
Próximo partido: Argentina vs. Corea (Martes) – En busca de la clasificación a octavos.
Valen Goro – Diario de Punilla | Fotos: Gentileza AP – Reuters