El legislador por Provincia de Buenos Aires presenta su renuncia para asumir en el Ministerio del Interior. Una decisión que deja a sus electores sin la representación por la que votaron.
Diego Santilli renuncia a su banca de diputado nacional por Provincia de Buenos Aires para ser ministro del Interior. La decisión, confirmada por Infobae, pulveriza la promesa electoral que asumió cuando juró su cargo.
El ex vicejefe de Gobierno porteño dejó claro desde el vamos que el Congreso no era su destino final. Lo que juró en octubre fue una transición hacia el Gabinete nacional. Los votantes que marcaron su nombre en la boleta votaban a un legislador para cuatro años; él ya tenía otro plan.
El compromiso roto
No es un caso de incompatibilidad surgida. Es una renuncia programada. Y eso rompe la lógica del voto nominal: cuando la gente elige un nombre, espera que ese nombre trabaje por el mandato para el que se postuló. La formalidad legal (asume el suplente) no resuelve el problema de fondo: nadie votó al suplente. Nadie sabe quién es.
El PRO argumentará que tener a Santilli en el Ministerio es «más útil para la Provincia». Pero esa utilidad es una interpretación partidaria. El voto no fue para que sea útil desde una oficina del Ejecutivo; fue para que legisle, controle y represente desde el Congreso.
Una democracia de cartón
Este tipo de movidas normaliza que el Parlamento sea un trampolín. Si los nombres que aparecen en las boletas son meros pasadores hacia cargos ejecutivos, el voto nominal pierde sentido. Y la confianza en el sistema, otro pedazo.
Redacción Gonzalo Goro – Diario de Punilla | Fuente: Infobae