GOBIERNO | Escándalo en Cancillería, renuncia el director de Pesca por presiones para que permita pesca ilegal

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Julian Suárez, director de Control y Fiscalización Pesquera, abandona su cargo tras denunciar presiones de la Cancillería argentina, liderada por Diana Mondino y cuyo sobrino, el funcionario Pablo Ferrara, le indicara al ex director revertir una orden contra una empresa china involucrada en la pesca ilegal de merluza negra.

El sector de la pesca en Argentina se ve sacudido por un escándalo tras la renuncia del director de Control y Fiscalización Pesquera, Julian Suárez. Suárez presentó su dimisión ante el Subsecretario de Pesca, Juan Antonio López Cazorla, alegando presiones indebidas por parte de altos funcionarios de la Cancillería argentina para permitir actividades de pesca ilegal en aguas argentinas.

El detonante de este conflicto fue la decisión de Suárez de ordenar el regreso al puerto del buque Tia An, de bandera china, por llevar a cabo operaciones de pesca ilegal, capturando 142 toneladas de merluza negra fuera de los límites establecidos. Según fuentes cercanas al ex funcionario, tras esta medida, Suárez recibió presiones directas de Pablo Ferrara, funcionario de Cancillería y sobrino de la Ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, para revertir la orden y permitir que el barco continuara con sus actividades ilegales.

Estas denuncias han causado conmoción dentro del ámbito político y pesquero argentino. Además, Suárez reveló que se le solicitó la elaboración de una lista con cincuenta nombres para ser despedidos, así como la desregulación de normativas establecidas por la gestión anterior.

El buque Tia An, objeto central de este conflicto, está próximo a arribar al puerto de Ushuaia, donde se espera que descargue 163 toneladas de merluza negra. Sin embargo, según las regulaciones vigentes, 158 toneladas de esta captura se realizaron de manera ilegal. Este episodio destaca la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización en la industria pesquera argentina.

El escándalo también ha suscitado preocupación en las Fuerzas Armadas, ante lo que consideran una cesión de soberanía sobre el Mar Argentino a flotas extranjeras, especialmente de China. La modificación del Régimen Nacional de Pesca, que según los críticos favorece a intereses extranjeros, ha generado un fuerte rechazo por parte de gobernadores patagónicos y actores del sector pesquero nacional.

Este conflicto pone en tela de juicio la integridad del sistema de control pesquero argentino y resalta la importancia de preservar los recursos marinos y la soberanía nacional sobre el Mar Argentino.

Gonzalo Goro – Diario de Punilla | Fuente: Revista Puerto