La ex Presidenta del Tribunal Supremo asume el cargo con un amplio apoyo popular tras una semana de violentas protestas que forzaron la renuncia de su predecesor, dejando un saldo de al menos 51 fallecidos, miles de heridos y el caos institucional.
En una decisión histórica destinada a trazar una salida a una de las crisis políticas y sociales más agudas de los últimos años, Nepal ha designado a Sushila Karki como su primera Primera Ministra de transición, convirtiéndola también en la primera mujer en dirigir el gobierno de la nación himalaya. El nombramiento se produce tras días de disturbios generalizados que forzaron la renuncia del primer ministro KP Sharma Oli y sumieron al país en el caos.
La investidura de Karki, una figura judicial de larga trayectoria y respetada, fue formalizada por el presidente, Ram Chandra Paudel, quien también acordó disolver la Cámara de Representantes, en línea con las demandas de los manifestantes. El portavoz presidencial, Kiran Pokhrel, confirmó la medida, señalando que su oficina operará desde el Ministerio del Interior después de que la sede original del gobierno fuera incendiada durante los saqueos.
Panorama de crisis y violencia
Karki hereda un país en estado de shock. Según las últimas cifras de las autoridades, el balance de la ola de violencia se ha elevado a 51 muertos y más de 1.770 heridos, de los cuales 284 permanecen hospitalizados. El caos se vio agravado por evasiones masivas en cárceles de todo el país, de donde escaparon más de 12.500 reclusos, según confirmó a AFP el portavoz de la policía Binod Ghimire.
Las protestas, que tienen su origen en movimientos liderados por la Generación Z en contra de la corrupción y una polémica prohibición de redes sociales, escalaron rápidamente. A pesar de que el gobierno revocó la medida contra plataformas como Facebook, X (Twitter) y YouTube y prometió investigar la violencia policial, las manifestaciones derivaron en una violencia extrema con quema de edificios públicos, saqueos al Hotel Hilton y ataques a residencias de líderes políticos.
Una líder para la transición
Sushila Karki, de 71 años, no es una recién llegada a la escena pública. En 2016 hizo historia al convertirse en la primera mujer en presidir el Tribunal Supremo de Nepal, cargo que ejerció durante un año. Su perfil técnico y su independencia le merecieron un amplio apoyo popular, clave para que los grupos manifestantes aceptaran su nombramiento como una salida viable a la crisis.
La nueva primera ministra interina se ha declarado «preparada» para asumir el enorme desafío de pacificar el país, restablecer el orden y allanar el camino para una solución política estable. Su liderazgo será puesto a prueba inmediatamente en un panorama marcado por la destrucción, las fugas carcelarias y una profunda fractura social.
Gonzalo Goro – Diario de Punilla | Fuente: Ámbito