Golpe político a Milei en el Senado, los representantes de las provincias le dicen No

En una sesión histórica, el Congreso derribó por primera vez en 20 años un veto presidencial. La abrumadora derrota del oficialismo, sin defensa alguna de su bancada, es leída en la Cámara Alta como un contundente mensaje al Presidente por su choque permanente con las provincias.

En una jornada que resonará como un campanazo en la relación entre el Gobierno nacional y las provincias, el Senado de la Nación rechazó de manera definitiva el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Emergencia en Discapacidad. La derrota, por una abrumadora mayoría de 63 votos a favor y apenas 7 en contra, no es solo un revés legislativo; es un metamensaje político contundente de una Cámara donde la influencia de los gobernadores es decisiva.

El resultado, que deja firme la ley que declara la emergencia hasta diciembre de 2026, era previsible en los números, pero su dimensión simbólica es profunda. Es la primera vez desde 2003 que el Congreso nacional derriba un veto presidencial, una muestra de fuerza inédita de un Poder Legislativo que el oficialismo suele desestimar.

El Silencio que Dice Todo

Lo más elocuente de la sesión no fue lo que se dijo, sino lo que no se dijo. Ningún senador del bloque libertario hizo uso de la palabra para defender la postura del Presidente. El jefe de la bancada oficialista, Ezequiel Atauche, incluso se bajó de la lista de oradores a último momento. El silencio de la bancada presidencial fue un grito de impotencia frente a una coalición opositora unida y fortalecida.

La única voz a favor del veto fue la de la senadora cordobesa del PRO, Carmen Álvarez Rivero, quien argumentó: «No necesitamos otra ley, ni declarar emergencias: necesitamos gestión».

Un Mensaje desde las Bases del Poder Territorial

El Senado no es una cámara abstracta; es la representación directa de las provincias. Cada senador responde a lineamientos políticos donde la voz de su gobernador tiene un peso fundamental. La actitud confrontativa y desfederalizadora del Presidente Milei, con fuertes recortes en las transferencias de fondos a las provincias y un discurso que las señala como la causa de los problemas fiscales, ha generado una solidaridad negativa sin precedentes.

Este rechazo al veto es, en esencia, la respuesta de los jefes y jefas de gobierno provinciales. Es una advertencia clara de que, sin diálogo y sin consensos que respeten el federalismo, el oficialismo no podrá avanzar con su agenda en el Congreso. La Cámara Alta le demostró al Presidente que su estrategia de governanza por decreto y veto tiene un límite infranqueable: la voluntad política de las provincias.

Con la mira puesta en las elecciones bonaerenses del domingo y en la futura negociación de leyes clave, como la próxima discusión para limitar los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNUs), el mensaje del Senado es claro: el camino del enfrentamiento absoluto conduce al aislamiento político. Milei y su equipo deberán decidir si continúan por esa ruta o buscan construir los puentes que hasta hoy han quemado.

Diario de Punilla | Fuente Ámbito – Nota de Déborah de Urieta