Merlín Díaz, de 30 años, entregó 14 millones de pesos a tres mujeres que le prometieron una “limpieza de dinero” para levantar una supuesta maldición sobre su peluquería en Ingeniero Budge. Días después, se quitó la vida y las estafadoras siguen prófugas.
La historia de Merlín Díaz conmociona al conurbano bonaerense y reaviva las alertas sobre las estafas que se disfrazan de servicios espirituales. La joven peluquera, de 30 años, trabajaba en su local de Ingeniero Budge cuando, a mediados de enero, comenzaron a frecuentarla tres mujeres que le ofrecieron una “limpieza espiritual” para ayudarla a mejorar la situación económica del negocio.
Según la investigación judicial, las mujeres identificadas como Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanich y María Silvia Mitrovich la convencieron de que sus problemas tenían origen en un “trabajo malicioso” y la persuadieron para que entregara todos sus ahorros familiares: 14 millones de pesos en efectivo. El 20 de enero regresaron al local, retiraron el dinero con la promesa de “purificarlo” y devolvérselo luego del rito, pero desaparecieron y cortaron todo contacto.
En las últimas horas se conocieron los chats que Merlín les envió desesperada a las estafadoras, reclamando respuestas y la devolución del dinero. “Estaba tan bien y llegaron ustedes, malditas”, escribió en uno de sus mensajes, hoy incorporados como prueba en la causa. Pocos días más tarde, la joven se quitó la vida. El caso está en manos de la UFI 19, a cargo del fiscal Ignacio Torrigino, que ordenó la detención de las tres sospechosas, identificadas a partir de las cámaras de seguridad y el análisis del celular de la víctima, aunque al cierre de esta edición continúan prófugas.
La tragedia vuelve a poner en debate la vulnerabilidad económica y emocional de muchos trabajadores y comerciantes, y la necesidad de reforzar tanto la prevención frente a estafas como el acceso a contención psicológica en contextos de crisis.
Gonzalo Goro – Redacción Diario de Punilla