Pablo Grillo, fotógrafo herido por un cartucho de gas lacrimógeno, se encuentra en estado crítico. La Asociación de Reporteros Gráficos responsabiliza a la ministra de Seguridad y pide su destitución.
El fotógrafo independiente Pablo Grillo, de 34 años, lucha por su vida en el hospital Ramos Mejía tras ser gravemente herido durante la represión policial en la marcha de jubilados frente al Congreso. Grillo recibió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza y fue operado de urgencia, permaneciendo en estado crítico y reservado.
El incidente desató un fuerte debate político, con exigencias de renuncia para la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y críticas al protocolo antipiquetes. Desde el Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, calificó lo ocurrido como “un accidente no previsto” y responsabilizó a la oposición por los disturbios, acusándola de intentar un “golpe de Estado”.
Responsabilidades y reclamos
La Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (aRGra) emitió un comunicado en el que responsabiliza a Bullrich y exige su destitución inmediata. “Su vida corre peligro porque no hubo ni un solo resorte político, institucional o judicial que le pusiera freno a la impericia asesina y demagógica”, señalaron. Además, advirtieron que, de no separar a Bullrich de su cargo, considerarán al presidente Javier Milei “cómplice moral, político y penal” de los hechos.
El padre de Grillo también apuntó contra Bullrich y Milei, afirmando: “Mandan a matar”. Por su parte, la ministra intentó vincular al fotógrafo con la municipalidad de Lanús, algo que fue desmentido por el intendente Julián Álvarez.
La narrativa oficial
Francos defendió la actuación de las fuerzas de seguridad y justificó el uso de gases lacrimógenos como una medida para “desconcentrar a los revoltosos”. Sin embargo, reconoció que “a veces puede pasar que una situación genere un accidente lamentable”.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, criticó la liberación de casi un centenar de detenidos y responsabilizó a la justicia por la “puerta giratoria” que, según él, fomenta la impunidad.
Contexto de la represión
La marcha de jubilados y simpatizantes terminó en caos tras la intervención de las fuerzas federales, dejando más de 100 detenidos y varios heridos graves. El Gobierno insiste en que la oposición, especialmente el kirchnerismo, buscaba desestabilizar con violencia, mientras que organizaciones sociales y de derechos humanos denuncian el uso excesivo de la fuerza.
Mientras Pablo Grillo sigue en terapia intensiva, el caso expone las tensiones políticas y sociales en un contexto de creciente conflictividad.
Diario de Punilla | Fuente Diario Ar | NA