El papa Francisco, de 88 años, continúa su recuperación en el Hospital Gemelli de Roma, donde su estado de salud muestra avances significativos tras casi dos semanas de internación por una neumonía bilateral y complicaciones renales. Aunque su pronóstico sigue siendo reservado, los últimos partes médicos indican una estabilización dentro de la gravedad, con mejoras en su cuadro respiratorio y renal. A continuación, las 4 claves que resumen su evolución:
1. Mejora en la neumonía bilateral
El cuadro inflamatorio pulmonar del Papa, derivado de una neumonía bilateral, ha mostrado una evolución positiva. Según los últimos reportes, una tomografía computarizada (TAC) confirmó que la inflamación está remitiendo. Francisco continúa con oxigenoterapia de alto flujo, aunque con dosis reducidas, y realiza fisioterapia respiratoria diaria para fortalecer sus pulmones. A pesar de estos avances, los médicos insisten en la necesidad de mantener un seguimiento estricto debido a su edad y antecedentes respiratorios, como la extirpación de un lóbulo pulmonar a los 21 años.

2. Resolución de la insuficiencia renal y trombocitopenia
La leve insuficiencia renal detectada durante los primeros días de hospitalización ha remitido, según informó el Vaticano. Además, la trombocitopenia (bajo conteo de plaquetas) que complicó su estado inicial fue tratada con transfusiones de sangre, logrando estabilizar sus niveles sanguíneos. Estos avances representan un paso importante en su recuperación, aunque los médicos advierten que su condición sigue siendo vulnerable.
3. Respuesta al tratamiento y rutinas controladas
El Papa ha respondido favorablemente a las terapias médicas, sin nuevos episodios de crisis asmáticas. Su rutina en el hospital incluye momentos de reposo, fisioterapia respiratoria y actividades espirituales, como rezar en la capilla privada del Gemelli y recibir la Eucaristía. Estas prácticas no solo contribuyen a su bienestar físico, sino también emocional, en un momento crítico de su salud.
4. Estado crítico pero estable
Aunque el Vaticano ha señalado que el Papa está «fuera de la fase más crítica», su pronóstico sigue siendo reservado. Los médicos destacan que su estabilidad requiere varios días más de control estricto, dada la complejidad de su cuadro clínico. Por precaución, se cancelaron actividades como la Jornada Jubilar programada para este sábado, con el objetivo de preservar su reposo y evitar esfuerzos innecesarios.
Un camino hacia la recuperación
El papa Francisco enfrenta este desafío de salud con la misma fortaleza y fe que han caracterizado su pontificado. Aunque su estado aún es delicado, los avances en su tratamiento y su respuesta positiva a las terapias son señales alentadoras. El mundo entero sigue atento a su evolución, rezando por su pronta recuperación y por que pueda continuar su labor al frente de la Iglesia Católica.
Diario de Punilla con info de Vatican News | TGR