Dirigentes agropecuarios denuncian que la medida relámpago del Gobierno, que solo duró 72 horas, benefició exclusivamente a las cerealeras exportadoras para obtener dólares urgente, defraudando al productor.
La eliminación temporal de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, anunciada hasta octubre pero cancelada a los tres días, desató fuertes críticas desde el sector. Javier Rotondo, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la calificó como una «negociada» de corte financiero entre el Gobierno y las grandes cerealeras. Según el dirigente, la medida solo buscó «tapar un incendio» cambiario, permitiendo que las empresas liquidaran unos 7.000 millones de dólares que el oficialismo necesitaba con urgencia.
Rotondo afirmó que el productor agropecuario se sintió «defraudado» por una maniobra que, en la práctica, solo benefició a un eslabón de la cadena. Señaló que durante las 72 horas de vigencia se registraron pedidos de exportación por millones de toneladas, con la cerealera Bunge como una de las más favorecidas. «Queda claro que era una negociada con un sector de la exportación para captar esos dólares», aseveró.
El dirigente lamentó la forma «torpe» en que se gestionó la decisión, subrayando que las medidas temporales de este tipo no generan confianza ni incentivan la producción. La abrupta implementación y posterior finalización de la ventana de retenciones cero dejó en evidencia, para el campo, que el objetivo nunca fue apoyar al sector productivo, sino una operatoria financiera de emergencia.
Redacción Diario de Punilla | Fuente: NA